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miércoles, 31 de diciembre de 2014

lunes, 13 de octubre de 2014

Un funámbulo en la Moncloa



Aunque cueste creerlo, estamos gobernados por un funámbulo1 venido arriba. El presidente, solo o con la ayuda de otros, ha decidido iniciar la búsqueda de un consenso imposible subiéndose a un alambre incierto. Ciego de sensatez, no parece consciente del precipicio que se abre a sus pies.
Da vértigo verle suspendido de una tiranta que: unos “amenazamos con soltar”, y otros, “mientras aplauden”, no dejan de agitarla  desde hace, ya casi, tres años para celebrar como se despeña.

lunes, 6 de enero de 2014

Posicionándose en el tablero III...    para algunos, la promoción de su ego ‘bien vale un aborto o varios'.


Estamos asistiendo en estos últimos días a una especie de festival florar de versos sueltos, incluso a recomendaciones muy  ‘pías’  por parte de alguna diputada miembra socialista exigiendo que se vote en conciencia o en secreto.
Los diputados y senadores de este querido país se postulan en base a un programa de partido. A la hora de votarles, los ciudadanos, no sabemos nada de sus personales intenciones, de sus filias o sus fobias, todo se resume en que supuestamente asumen lo que se escribe en un papel, el programa, que el partido por el que se presentan (se supone que libre y gustosamente) somete al veredicto de los electores.
Unos y otros nos quisieran ver “cual estatuas con cara de idiota” mientras nos cuelan gol tras gol por toda la escuadra. Pero algunos vamos a hacer todo lo posible porque no se salgan con "la suya" cambiando las reglas a mitad de partido.
Decía el Sr. D. José Antonio Alonso, anterior portavoz del Grupo Socialista (compañero de la miembra portavoz actual) el 29 de junio del 2010 que "La opinión es libre, pero la lealtad al grupo que le ha acogido es obligada". Y parece que debiera ser así siempre —al menos mientras las listas sean cerradas—  por coherencia y decencia política; a menos que lo que se pretenda sea “urdir artimañas torticeras que alimenten la ilusión de deserciones que puedan arrimar el ascua a su sardina”.
También, otro ilustre Profesor socialista, D. Enrique Tierno Galván defendía que era de todo el mundo sabido, que los programas electorales estaban para no ser cumplidos.
Llegados a este punto, podemos llegar a entender que un elector o millones de electores puedan sentirse engañados, y hasta cabreados, cuando ocurren incumplimientos de los contratos electorales con los que se concurrió a la contienda electoral. Pero..., ¿cómo entender que alguien se rasgue las vestiduras  porque se quiera cumplir con el programa?
Once millones de electores de este país votaron al PP para que cumpliese un programa consensuado por su partido, asumido y defendido por sus candidatos y ofrecido a la ciudadanía para recabar su voto. Bien está que entre los votantes haya algunos cabreados como monas porque se suban impuestos que se prometieron bajar, o porque se recorten servicios que prometieron no tocar, pero... que se nos pretenda vender que “no deberían meterse en una reforma que si prometió ” es a todas luces inaudito.
A todos los diputados, senadores y cargos del Partido Popular hay que recordarles que no fueron forzados cuando se postularon, a sus respectivos cargos o responsabilidades políticas, bajo el paraguas de un programa que asumía una reforma que ahora dicen “no compartir”. ¿Dónde está su coherencia? ¿Cuándo era la hora de votar me estaba dando gato por liebre? El filibusterismo político, los francotiradores, no debería ser bien visto ni consentido. ¡Deje usted su sillón si ha devenido en converso a posteriori! y no malbarate mi voto gratuitamente.
Son tiempos duros y la “partida” está que arde. Todas las fichas del tablero valen y urge centrarse en desvelar y desarmar la estrategia de las negras que juegan con la ventaja de los “medios”. Desenmascarar sus embustes y sofismas es nuestra prioridad en estos momentos. 

domingo, 7 de julio de 2013

Sobre la naturaleza del engaño


En consonancia con el estado de ánimo tras lo que supimos el pasado día 3, sobre las intenciones del gobierno, traigo hoy el artículo de Miró i Ardèvol  que lo explica bien clarito.
Me he tomado la libertad de resaltar parte del último párrafo para que no pase desapercibido y nos hagamos la pertinente pregunta.

La reforma de la ley del aborto: un electorado engañado

05/07/2013
El anuncio de la vicepresidenta del Gobierno, Sáenz de Santamaría, de que la reforma de la ley del aborto se aplaza sin una fecha es un duro golpe a la confianza depositada en el Partido Popular por un amplio sector del electorado. No era una confianza vana. El PP incorporó en su programa electoral este compromiso con una cierta indeterminación, es verdad, pero dejando clara la opción de la reforma de la ley. Después, el ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, se encargó de precisar en diversas y reiteradas ocasiones el enfoque concreto que podía tener esta reforma.
Ahora,

sábado, 6 de julio de 2013

¿Porqué, Sr Rajoy? qué gana dejándonos tirados a quienes le dimos semejante mayoria


Llevamos 3 días que nos han dejado noqueados, algunos nos advertían de que solo eran fuegos fatuos, que la música sonaba más o menos bien pero que no habría letra. El deseo-ilusión de que esta vez se conseguiría, se ha muerto de un tremendo manotazo. Nos han dejado solos aquellos que nos pidieron el voto prometiendo actuar... Tendremos que  negociar mejor la próxima.
Os invito a leer una carta, acertada y sentida, de Vicente Morro
Carta abierta, con dolor y vergüenza, al Sr. Rajoy

5 julio, 2013 por Redacción  

Excmo. Sr.:
Usted y su partido se comprometieron en su programa electoral, que es el contrato que ofrecen a los electores, a modificar la actual legislación del aborto en el sentido de reforzar la protección del derecho a la vida. En este ámbito nada ha cambiado respecto a cuando era Ud. candidato por el Partido Popular a la Presidencia del Gobierno. Nada desconocido han encontrado aquí, como argumentan respecto de la economía, y nada debería impedir que cumplan con su promesa. 
Con dolor y vergüenza, debemos denunciar que nada han hecho al respecto desde el 23 de diciembre de 2011, fecha de la primera reunión de su Consejo de Ministros.