domingo, 30 de noviembre de 2014

No hay libertad en un "las tomas o las dejas" ...cuando solo hay lentejas


             Cuando uno intenta acercarse a comprender, siquiera algo de lo que plantean los favorables al aborto, es clave que no encuentras más que humo, algunos latiguillos gramaticales  repetidos una y otra vez con la fe del papagayo, inconsistencias racionales varias y el propósito inconfeso de lograr “venderte la burra”.
             El mecanismo (o manera de hacerlo realidad)  pasa por desactivarte como “ser pensante racional” capaz de  conmoverte ante el sufrimiento de los que consideras congéneres tuyos. Las libertades te serán reconocidas si te haces acreedor a ellas desde la docilidad al pensamiento único que se impone.
             Los derechos entendidos como algo que “te es debido” pasan a ser entendidos como “otorgados” desde la discrecionalidad de quien ostente el poder que buscará supeditarlos a tu grado de docilidad.
             Leía es fin de semana un artículo de Laura Aneiros en www.mundiario.com quien se confiesa abortista aun a riesgo, como ella misma dice, "de que la tilden de asesina, por los que entienden que interrumpir el embarazo es cometer un acto de homicidio".
             ¿Cómo ha de entenderse, Sra. mía, la muerte voluntaria de un ser humano?
             Dice la buena de Dña Laura que “Si no me equivoco, la ley vigente que regula la interrupción voluntaria del embarazo no obliga a ninguna mujer, bajo ningún supuesto, a abortar, sino que da a la mujer la potestad para decidir. Y eso parece ser que es lo que molesta de dicha ley, que sea la mujer quien pueda decidir libremente si seguir a delante con el embarazo o no”.
             Y no se equivoca en la literalidad de lo que escribe, pero yerra, y ¡de qué forma!, cuando pretende vendernos la burra  de que es libre quien decide comer lentejas ante un lacónico “o las tomas o las dejas” y eso es lo que hace la ley… que por esta razón, y algunas otras, se podría tildar de injusta. Pero es que además, no es lícito "otorgar potestad de decidir [... sobre la vida o muerte de otro ser humano]... eso también la hace injusta y rechazable.
             Consagra una discriminación positiva hacia la opción “aborto”.
             La verdad es que le está diciendo a la mujer “si decides abortar te proporciono medios y cobertura sanitaria y jurídica plena” pero si rechazas mi oferta y quieres proseguir con tu embarazo, pues “vete en paz, no te obligo,  pero no tengo medios ni leyes que amparen tu disidencia a la lógica oficial”
             En otro momento, nos dice Dña Laura que “Defender el aborto no es más que defender la libre elección de cada mujer. Una persona puede defender el aborto y, llegado el momento, seguir adelante con el embarazo, aunque éste sea no deseado. La actual ley no obliga sino que da la posibilidad a aquellas mujeres que, por el motivo que sea, no quieran continuar.
             Y cabe responderle, en primer lugar,  que defender el aborto es algo más que defender la libre elección de cada mujer, es, también, y primordialmente, decidir por la vida o muerte del ser humano que habita en su madre. Y entonces es cuando la burra enseña los hocicos… porque ¡dígame!   ¿Es lícito matar a un ser humano al arbitrio de otro ser humano?
             El “buenismo” de Dña Laura es encomiable, aboga por la tolerancia, por el dejar a hacer a cada cual, ella lo dice así “La solución, tal vez, radique en la tolerancia. Tolerancia de respetar posturas que tal vez no compartamos. Tolerancia de convivir con personas que piensan y actúan de forma diferente a la nuestra y a las que no debemos censurar y mucho menos criminalizar. En definitiva, tolerancia, en el amplio significado de la palabra.”
             Como antes, desde la literalidad de sus palabras, todo estupendo…  ¡Quién no va a estar de acuerdo en que la tolerancia es por sí mismo un valor positivo en el contexto de las relaciones humanas!   pero, no es tolerable nunca, aunque lo diga una ley, bajo ninguna circunstancia, que alguien pueda disponer de la vida de otro ser humano. Y la ley que ampare semejante intolerancia será una ley injusta.
             El gran pensador Henry Thoreau (1817 - 1862), que hizo de su vida una lucha continua frente a los esclavistas, advertía que: "no toda ley es justa";  que hay leyes que atentan contra el derecho de las personas y los pueblos, y  que deben ser resistidas hasta su total abolición. Consideraba que todo ciudadano, consciente de su responsabilidad, tiene el derecho de oponerse a las injusticias aun a costa de asumir las consecuencias de desobedecer tales leyes injustas.
             Si Dña. Laura sopesa, desde un sano sentido común, las puntualizaciones discrepantes que he tenido a bien apostillar a su artículo… hasta sería posible que dejen de producirle perplejidad la coherencia de los manifestantes próvida que pudo observar el sábado 22 en las calles de Madrid.
             Coherencia nacida [y expresada en los términos de las palabras de Thoreau] del deber de resistir hasta su abolición total las leyes [como la del aborto] que atentan contra el derecho de las personas y de los pueblos.
             Esconder la humanidad del ser que habita en su madre, hurta del debate una parte esencialmente sensible,  por lo que nace viciado de intolerancia hacia la parte más débil; es por ello que hace increíbles (o cínicos) los argumentos invocando tolerancias alicortas e imposibles.
             Puede leerse el artículo completo de la Sra Laura Aneiros en "El aborto sigue siendo en España un tema delicado, controvertido y candente".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo personalmente, a pesar de que no es mi deseo ser padre ahora, si mi pareja se quedase ahora embarazada, como se da que podriamos hacernos cargo del bebé perfectamente, dudo mucho que optásemos por el aborto.
Sin embargo muchísimas personas viven una realidad muy distinta, y por diversas causas traer a ese niño al mundo solo iba a traer sufrimiento para todas las partes, y yo defiendo su derecho a abortar.
Esto, naturalmente, lo entiende casi todo el mundo, excepto fanáticos como ustedes los autodenominados pro-vida. Hablando de defender una vida humana cuando equiparan un aborto a la utilización de métodos anticonceptivos o la "píldora del día después", cuando el no-nato no es más que unas pocas células. Vosotros mismos os retratáis como ultra fundamentalistas religiosos y perdéis toda credibilidad poniendo de manifiesto que lo único que defendéis son las trasnochadas ideas de vuestra podrida iglesia y vuestro inexistente Dios, el no-nato os interesa poco, solo vuestra rancia fe.
Por cierto, esa afirmación que hacéis de que apoyar el aborto supone no ayudar a madres en situaciones difíciles es una falacia. Los abortistas defendemos la libertad, si una mujer decide tener un hijo cuenta con nuestro apoyo, pero si decide no tenerlo también. La decisión es suya, la sociedad la apoyará en cualquier caso, soys vosotros los que decís:" traga con nuestra forma de pensar y nuestra moral caduca o buscate la vida".

Alvaro Domínguez Arranz dijo...

Amigo Anónimo
Te respondo solo por cortesía de autor; pero no te insultaré ni te devolveré ninguna de las lindezas con las que nos has obsequiado gratuitamente.
Solo te traigo una frase tuya, de lo que has escrito para que te veas en tu propio espejo:
«Sin embargo muchísimas personas viven una realidad muy distinta, y por diversas causas traer a ese niño al mundo solo iba a traer sufrimiento para todas las partes, y yo defiendo su derecho a abortar»
Respecto a ese niño (que citas) y que se supone que traerá mucho sufrimiento... defender el derecho a abortarlo... ¿En que se concreta? ¿Se evapora? ¿Se funde con la sustancia de su madre?
O se le mata para sacarlo y tirarlo a la basura.
¿Puedes aclarármelo?
Y si después de nacido, al mes, o a los pocos meses, le diagnostican una deficiencia severa que probablemente traerá mucho sufrimiento a muchos... ¿Qué hacer?
¡Solo espero que no tengas que pasar por eso nunca!

Lourdes Garcia Ruiz de Ojeda dijo...

Yo solo le voy a hacer una pregunta al valiente "anónimo" ¿Y si su madre lo hubiera abortado pensando que "solo era un puñado de células? ¿Qué hubiera pensado de su madre? Tal vez ahora no hubiera podido soltar la serie de insultos que ha hecho.
De todas maneras gracias por visitar este blog. Alguien te habrá traído hasta aquí, y eso en el contador de visitas, se agradece.

Anónimo dijo...

Ay chicos, de verdad que sois unas personas divertidas de verdad, pero os recomiendo que subáis un poco el nivel de vuestro discurso si pretendéis que alguien os tome en serio:
¿Que qué me parecería si mi madre hubiera abortado de mi? Pues no me parecería nada, ya que jamás habría llegado a existir ni a tener conciencia, con lo que nunca habría sabido lo que es ni el mundo, ni el aborto ni nada de nada.
Yo con mucho gusto os puedo satisfacer todas vuestras dudas sobre el aborto, pero vamos, que no tendríais porqué haber esperado a encontraros conmigo, ya que como ya sabréis las tesis abortistas son compartidas por la mayoría de la sociedad y aplicadas mayoritariamente en países occidentales, y donde no se aplican están en vías de aplicarse.
Tanto es así que hasta nuestro rancio gobierno del PP las apoya, rancio, aunque por lo visto no tanto como vosotros.
No me da ninguna vergüenza mantenerme en el anonimato, más bien debería de haceros ruborizar a vosotros que una persona que viene a llevaros la contraria se vea obligado a no revelar su nombre, ya que llego a vuestra página a través de Hazte Oír y es bien sabido que estos tienen contactos... algo turbios, un yunque suena por ahí.

Bueno, por último solo añadir que me alegro de que mis visitas añadidas a tu contador te hagan feliz, a pesar de que mis tesis sean completamente opuestas a las tuyas. Como ya te he dicho llego a tu blog a través de la página de Hazte Oír, página que visito a diario, incluso más de una vez al día, porque ¿que es la vida si no hay sitio para el humor?. En su página no me atrevo a comentar, hay que poner el correo y a ver si me van a rastrear y van a venir a partirme las piernas, je, je.
En fin, me complace ver que hasta en eso de las visitas sigues los principios de la iglesia: lo importante es tener muchos bautizados, aunque luego no pisen una iglesia en su vida o sean unos malnacidos. Pues tú igual con las visitas a tu blog, lo importante es que suba el numerito.

Por cierto al que ha dicho lo de que si a un niño le diagnostican una deficiencia severa traerá muchos sufrimientos, dala casualidad de que trabajo con personas deficientes y a mi no me parece que traigan ningún sufrimiento, a mi me dan muchas alegrías. Ay, es que nos traiciona el pensamiento... por cierto, ¿las personas discapacitadas tiene alma en vuestra alocada visión del universo?, ¿van al cielo?. Yo una vez acompañé a una chica con Sindrome de Down a una misa y el cura se negó a darle la comunión. Bueno, eso ya os lo vais inventando sobre la marcha según os convenga.

Bueno, muchas gracias, me he reído mucho con vosotros. Un abrazo.

Alvaro Domínguez Arranz dijo...

Amigo Anónimo
Si sumo tu primera intervención a la segunda, te "veo" como una persona tremendamente estrecha de miras, como si te asomaras a la vida y sus cuestiones a través de una "plantilla" que ni siquiera es tuya... la tomas prestada de los gurús del pensamiento relativista. No has sido capaz de decirme como se puede sustentar un derecho sobre la muerte "siempre imprescindiblemente previa a abortar".
Es como si llevaseis "anteojeras", y es por eso que para mi respuesta te presto dos entradas de este mismo blog en las que me refería a tus "gurús"...
http://davjaen.blogspot.com.es/2014/01/las-cutres-anteojeras-de-algunos.html
http://davjaen.blogspot.com.es/2014/06/es-un-trato-cruel-e-inhumano-con.html
Por cierto, en ellas no hay un solo argumento que se apoye en ninguna creencia ni religión, porque “el aborto” no es cuestión de lo que yo crea o deje de creer, ocurren en la realidad y solo necesitas asomarte y verlo en cualquier abortorio en donde te dejen "colarte".
Y termino diciéndote que sí, que soy católico pero también soy médico y bien sé de qué hablo. Mi repulsa a cualquier forma de muerte de un ser humano, incluye al aborto de la misma manera que a “la pena de muerte”, que por cierto en esto último si estáis de acuerdo los “progres” sin hacerle ascos al hecho de que en eso coincidáis con la “tan denostada Iglesia Católica”.
Te deseo lo mejor.