lunes, 6 de diciembre de 2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
Plataforma de Ayuda a la Mujer Embarazada de Jaén
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Portada y contraportada del díptico
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.La plataforma de Ayuda a la Mujer Embarazada de Jaén, presentada ante los medios de comunicación el pasado mes de julio, ha dado a conocer un díptico informativo, bajo el lema "No te preocupes. Nosotros te ayudamos", con el que pretende ayudar a la mujer desde el primer momento de su embarazo a través de un equipo especializado, en caso de necesidad o exclusión, para que en ningún momento tenga la sensación de soledad y abandono, y no se vea obligada a abortar por falta de medios.
Entre las organizaciones providas asociadas, además de Derecho a Vivir Jaén, destacan la Delegación Diocesana de Familia y Vida, Cáritas, Adevida, y Hermanas de la Consolación de Linares.
A disposición de cualquier mujer que requiera de la plataforma, se ha habilitado el teléfono: 659.516.354
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viernes, 26 de noviembre de 2010
Recordatorio: Vigilia por la Vida este sábado en Jaén.

Este sábado, 27 de noviembre, en Jaén y en todo el mundo se celebrará una "Vigilia por la vida naciente".
Es una iniciativa del Santo Padre Benedicto XVI, quien la presidirá en la Basílica de San Pedro, y nos recomienda a todos los creyentes participar en las vigilias previstas en nuestras ciudades, en comunión con él y la Iglesia universal.
"Todos nosotros somos conscientes de los peligros que amenazan hoy la vida humana a causa de la cultura relativista y utilitarista que ofusca la percepción de la dignidad propia de cada persona humana, cualquiera que sea el estadio de su desarrollo. Estamos llamados más que nunca a ser "el pueblo de la vida" (Juan Pablo II, Encíclica Evangelium vitae, n. 79) con la oración y el compromiso. Con esta Vigilia celebrada en todas las Iglesias particulares en unión con el Santo Padre, pastor universal, impetraremos la gracia y la luz del Señor para la conversión de los corazones y daremos un testimonio eclesial común a favor de una cultura de la vida y del amor."
En la ciudad de Jaén, nuestro Obispo D. Ramón del Hoyo presidirá esta Vigilia en la S. I. Catedral este sábado a las 21h.
En el resto de la provincia, se celebrará una Vigilia u oración por la Vida entre las 19:00h y las 21:00h, dependiendo de las circunstancias de cada parroquia. En Jaén capital se ha unificado en la Catedral a las 21:00h.
Desde HazteOir.org y Derecho a Vivir, te convocamos en muchas ocasiones a diversas actividades para defender la vida. Esta es especial. No se trata de hacer nada "fuera de lo común", ni de concentrase, ni de "salir en los medios".
Esta vez, si eres creyente, te invitamos a rezar. Como lo hará contigo gente de todo el mundo, consciente de que la oración es un "arma" poderosa que no debemos olvidar.
Si no eres creyente, puedes dedicar un rato a reflexionar sobre el holocausto silenciado que es el aborto y, como seguro que harán cuantos acudan a las vigilias, fruto de ese rato de recogimiento personal, fijarte alguna actividad que refleje tu compromiso con la vida naciente.
¡Te esperamos!.
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miércoles, 24 de noviembre de 2010
El color de la vida

Recuerdo una canción de mis tiempos del colegio, la cantaba un grupo formado por jóvenes de todo el mundo, “Viva la gente”, y en el estribillo decía: “¿De qué color es la piel de Dios?”, y terminaba: “roja, amarilla, negra y blanca es, todos son iguales a los ojos de Dios”. Este estribillo me lleva rondando ya bastante tiempo por la cabeza, sobre todo hoy, cuando todo el mundo tiene que estar adscrito a una u otra ideología, creencia, pensamiento, movimiento, asociación, etc.… Y esto, por desgracia, también se ve en el ineludible y urgente tema de la defensa de la vida.
¿De qué color es la vida? Sinceramente, creo que no tiene color, porque no se puede comparar con nada de lo que existe. La vida en sí misma es un derecho natural, que no se ha inventado nadie y por lo tanto nadie puede legislar sobre ella. Nadie puede arrogarse el derecho a juzgar quién puede nacer y quién debe morir, ni siquiera en qué momento surge la vida. Sólo hay un momento en el que nace: la unión entre el espermatozoide y el óvulo, en el mismo instante en que se completa la cadena de ADN y surge el nuevo individuo, débil y desvalido, pero con todo el potencial de un ser humano.
En una sociedad en la que se pone la igualdad de oportunidades para todo el mundo, nadie puede decidir las posibilidades que tiene un ser humano de llegar todo lo lejos que pueda, de ser lo que quiera. Tolkien, en El Señor de los Anillos, pone estas palabras en boca de uno de los personajes cuando el protagonista dice que la criatura Gollum merecería morir: “Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures en dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos.”
Es un verdadero contrasentido negar la posibilidad de vivir a una persona a la que ni siquiera se conoce, poniendo a menudo como único argumento la conveniencia de que nazca. Del mismo modo ocurre con las personas que ya están en la última fase de su vida, como no son “útiles”, se aparcan y esperamos a que dejen este mundo, si no les “ayudamos” antes y nos intentamos justificar con frases como: “Es que eso ya no es vida”, “si muriera se iría a descansar”. Una sociedad que tiene como único valor la utilidad de la persona, y no la persona en sí misma, va derecha al desastre.
Si nadie tiene derecho a adjudicar muerte o vida, tampoco tiene nadie la exclusividad de defender la vida. Nadie tiene el derecho de erigirse en único defensor y no permitir que otras personas puedan unir sus manos a esta causa porque no son como ellos o no piensan del mismo modo. No se puede adscribir la defensa de la vida a una ideología determinada. Me niego a comulgar con esa rueda de molino. Todas las personas que creen que la vida comienza en el mismo instante de la concepción, que ya es un ser humano y que tiene todos los derechos que le corresponden como tal, deben trabajar juntas, aunque tengan ideas diferentes en otros temas. No se puede prescindir de ninguna ayuda en este momento. La única forma de que los gobiernos escuchen a los que no han nacido es que todos los defensores de la vida vayamos a una. No olvidemos nunca que las ideologías políticas del color que sean, están para ganar votos: cada uno se arrima donde cree que va a sacar más, sea lo que sea, y si además puede poner verde al contrario, mejor que mejor. No caigamos en la trampa.
César dijo: “Divide y vencerás”. El ir cada uno de francotirador es un lujo que no nos podemos permitir si queremos que, de verdad, la vida sea defendida con todas las fuerzas posibles.
Mª Dolores Vacas Martínez.
Colaboradora de Derecho a Vivir Jaén.
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lunes, 22 de noviembre de 2010
Sucedió en Madrid y el Dios de la vida lo hizo. Emotivo relato de un carmelita y un milagro provida

viernes, 19 de noviembre de 2010
Tras imponer al aborto, el Gobierno abre el camino a la eutanasia

Vigilia por la vida naciente en unión con Benedicto XVI
En una decisión que resulta histórica, el Papa ha convocado para el 27 de noviembre a todos los católicos del mundo a una Vigilia de oración en defensa de la vida que se encuentra por nacer. miércoles, 3 de noviembre de 2010
Una Ley hecha a la medida del talante de su señor.

En la actualidad el término “salud” esta asociado a un patrón ajustado a determinados parámetros físicos, biológicos y psicosociales que debe cumplir un determinado individuo o grupo de individuos, para ser considerado “saludable” es decir dentro del rango llamado “normalidad biológica”. Es decir que nos podríamos considerar sanos si disfrutásemos de un estado de bienestar, como el 70-80% de la población, como el de la mayoría de la colectividad, y enfermos si estamos incluidos en el 20-30% y situados en los extremos de dicha distribución. La salud nos lo marca el estado de la mayoría de los individuos. Por lo tanto, tendríamos salud, si nos encontramos como se encuentra la mayoría de los individuos que conforman nuestra sociedad.
Como vemos una concepción de la salud muy diferente a la de mediados del siglo XX y a la que han contribuido las muchas aportaciones de estudiosos, científicos, médicos, pensadores, epidemiólogos, etc. y que difiere extraordinariamente de aquella inicial, de hace casi 70 años, en la que, atendiendo a su concepción, nadie podría estar sano. Todos presentarían en cualquier momento una alteración, que afectara al completo bienestar, en sus vertientes física, psíquica o social. El concepto de hoy en día, está más en consonancia con la realidad y se ajusta a la noción que cada uno tiene de su estado de salud. “Estoy bien porque puedo trabajar, puedo relacionarme, puedo participar actívamente en mi colectividad”. Nuestro estado de bienestar puede presentar distintos estadios, mayor o menor, pero en cualquiera de ellos, consideramos que tenemos salud.
Es por tanto normal, que con los tiempos, y tras las comprobaciones oportunas, tras intensos debates y tras puestas en común por las autoridades mundiales, vayamos incorporando, todas las actualizaciones a las diferentes esferas de nuestra sociedad. Pero hay ciertos aspectos que no parecen interesar, y uno de ellos es el concerniente a la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.
No hace falta adentrarse mucho en su lectura, en el título preliminar en concreto, ya empezamos a detectar la intencionalidad de la misma. En su “artículo 2. Definiciones”, textualmente leemos: “A los efectos de lo dispuesto en esta Ley se aplicarán las siguientes definiciones:
¿Pero bueno? ¿Esto que es? A partir de aquí ya todo da igual. Nada de lo que comentado sirve ya. Todas las aportaciones realizadas en estos 70 años se diluyen. Si esta es la definición de salud, sobre la que aplicamos la Ley, en el año 2010, ¿qué solidez, validez y fiabilidad tiene la misma?. Pues las otras preguntas: ¿quién estará sano?, ¿quién no podrá acogerse a la Ley por un trastorno de su bienestar físico, psíquico o social?, estas cuestiones ya están de más. Realmente, esto sí que es un “concepto complejo”, parafraseando a algún/alguna ilustre/ilustra/ilustro. ¡¡Es una Ley de otro talante!!!
Médico.
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viernes, 29 de octubre de 2010
¿Una cuestión de definiciones?
Posiblemente, uno de los argumentos más utilizados por los proabortistas es que, en las primeras etapas del desarrollo, el nonato no puede considerarse como un ser humano. Pero todo es una cuestión de definiciones embriológicas-morfológicas con connotaciones políticas y no de una realidad científica pura.
Bien es cierto que hay una serie de cambios muy fuertes desde el momento de la fecundación hasta el nacimiento, y hay que diferenciarlos para realizar los estudios embriológicos, pero, ¿cuándo puede considerarse humano al nonato? La respuesta, fríamente hablando, sin intereses ideológicos, es fácil: desde el mismo momento en que se produce la anfimixis o fusión del núcleo del óvulo y del espermatozoide; en ese mismo momento, la célula formada no tiene nada que ver con las de la madre o el padre y tiene toda la potencialidad para formar un ser humano, independientemente de que no se parezca nada a un ser humano.
¿Acaso una oruga de una especie de mariposa no es esa especie de mariposa a pesar de ser muy diferente al adulto? Cualquier biólogo dirá que sí, y así es; entonces ¿por qué no se considera un ser humano a la célula totipotencial que resulta de la anfimixis? La respuesta también es sencilla: connotaciones partidistas-ideológicas y falsas afirmaciones basadas en que puede no llegar a desarrollarse de forma correcta o completa; pero por esa misma regla de tres, podemos asesinar a niños después de nacer porque a lo largo de la vida extrauterina, pueden sufrir innumerables incidentes que pueden segar su vida o, en términos agrícolas, podemos arrasar con el cañamón de los olivos porque pueden no llegar a producir aceituna.
Ciertamente hasta el tercer mes, el nuevo individuo no tiene un aspecto humano pero no por eso deja de ser humano; no es una cuestión de parecer sino de ser. Es lamentable que los «científicos» proabortistas no tengan reparo en reconocer a una oruga como una especie de mariposa y no reconozcan a un ser humano nonato de menos de dos o tres meses de gestación como humano: no hay diferencia de ser entre el embrión, el feto y el nacido, como no la hay entre la oruga y la mariposa; son simplemente diferentes etapas de un mismo ser.
La anfimixis se produce en las primeras 48 horas tras la fecundación; por tanto, a partir de ese mismo período existe un nuevo ser humano. Y es tan fácil como eso, todo lo demás son ideas de muy diversa índole, de clara tendencia, con claras connotaciones. No podemos ser tan simplistas como para pensar que una persona contraria al aborto es retrógrada o fascista y las proabortistas son progresistas; que la mente de los políticos sea tan simple o tan interesada no debe implicar que los demás piensen así. Todo lo que sea eliminar un nonato tras la anfimixis es eliminar un ser humano, aunque no tenga el aspecto de un niño, un adolescente, un joven, un adulto o un aciano.
Francisco Molino-Olmedo, Doctor en biología.